La violencia familiar implica actos de maltrato físico y emocional producidos dentro del hogar por parte de un agresor conocido por la familia. La violencia doméstica no distingue culturas, nivel socio-económico, religión, edad o género. Todas las víctimas tienen en común sentimientos de culpa, aislamiento, temor, vergüenza e impotencia.
Los actos de violencia siempre se repiten, no paran; es necesario pedir ayuda.
En este caso, vemos un video de maltrato a la mujer pero tengamos conciencia, también los hombres son maltratados por sus mujeres y los padres por sus hijos.
