
La escritura es una forma de comunicación viva, cambiante y muy anterior al surgimiento de la psicología como ciencia. Se ha movido desde las piedras y las tablillas de barro a las pantallas, pasando por los pergaminos y los papeles de lino. Los primeros medios de expresión, los pictogramas, brindaron la posibilidad de “decir lo mismo” cada vez que alguien los seguía con la vista; estos sistemas de signos surgidos en la Mesopotamia, Egipto, China y América Precolombina estaban unidos respetando reglas de combinación que permitían la aparición de proposiciones conformadas por sujeto y predicado.
