
El tratamiento del dolor crónico en psicoterapia, focaliza en la vivencia, en la construcción del mundo y en la atribución de significados que realiza el sujeto, de los diferentes eventos en relación al dolor. Se observan pros y contras de la situación, conveniencias, condicionamientos y consecuencias positivas que la persona obtiene a través del dolor.
A nivel fisiológico, el tratamiento, pretende romper el circuito recursivo dolor-tensión -dolor a través de técnicas de control y relajación.
A nivel cognitivo, se orienta a transformar los aspectos cognitivos y afectivos relacionados con la experiencia del dolor, por medio de la técnica de inoculación de estrés.
La relajación y la respiración profunda tienen como fundamento que la disminución de la ansiedad disminuye el dolor y que, produce sentido de autocontrol, además de mayor competencia y autodominio.
La inoculación de estrés incluye distintas etapas: 1. la conceptualización, es decir, que la persona pueda pensar que representa el dolor para sí; 2. adquisición y entrenamiento en habilidades precisas; 3. lograr una aplicación práctica y cotidiana de esas habilidades desarrolladas.
Las técnicas incluyen autoverbalizaciones que ayudan a:
1. prepararse para la aparición del dolor antes de que sea muy intenso, por ejemplo diciendo: no necesito preocuparme por esto, si empiezo a maquinar no me ayudo, etc.
2. enfrentar y controlar el dolor: tengo que relajarme, respirar profundo, imaginarme en situaciones positivas, etc.
3. manejar los sentimientos y respuestas emocionales diciendo no tengo que tratar de eliminar el dolor, solo tengo que hacerlos mas soportable, etc.
4. autoreforzar por el control: bien, voy mejor, lo estoy logrando, me voy relajando, voy a poder en otras situaciones, etc.
Si, algunas enfermedades no se pueden curar, generan dolor y padecimientos crónicos pero, con técnicas específicas, se puede tener una mejor calidad de vida.