Para pensar y... discutir también
Archivos Marzo 2010
Es común que las parejas consulten por sus problemas: para encontrar la mejor manera de divorciarse, para mejorar su convivencia y, a veces, para no cambiar nada y continuar con el mas de lo mismo de su vida cotidiana.
Cuando quieren salvar la pareja "por amor", les cuesta dar el brazo a torcer; el cambio les produce miedo y la libertad vértigo hasta que la adaptación a lo nuevo compartido se va consolidando.
Mi conclusión es que la pareja lleva trabajo, que necesita del esfuerzo diario y del don de la aceptación; junto con el amor va para adelante y funciona.
En un mundo globalizado donde todo vale, donde la falta de sentido se afianza y las estadísticas indican que el ser humano prefiere vivir solo, si, creo en la pareja. Una pareja que tiene:
- un punto de partida fuerte y sólido que logra pasar del enamoramiento (donde solo vemos lo que queremos) al amor (donde el combo se ve completo y actúa la aceptación).
- un conocimiento profundo y sincero del otro y de nosotros mismos, que no brinda garantías pero que seguramente no tiene que ver con intereses o una necesidad de escape personal.
- una comunicación fluida donde se puede expresar y pedir libremente sin generar falsas interpretaciones o malentendidos. Un diálogo sostenido que motiva una convivencia responsable y compatible donde se tienen en cuenta las diferencias entre los sexos (en el caso de que la pareja sea heterosexual).
- tiene aceptación y logra comprender con amor las necesidades del partenaire, viendo al otro tal como es y poniendo el foco en las virtudes. Eso sí, no confundir tolerancia con aceptación.
- proyectos compartidos, respetando la privacidad, los gustos y manteniendo actividades para disfrutar. Equilibrar las necesidades personales y las de la pareja sin asfixiar y evitando el aburrimiento. Es bueno renovar objetivos.
- pactos y cumple con sinceridad lo negociado. La traición es vivida de manera diferente según el sexo y es complicado sobrellevar la pérdida de la confianza.
- habilidad para comunicar el conflicto y no lo evade; confrontar opiniones enriquece y afianza la relación.
- capacidad de innovación y sorpresa para sostener y aumentar la pasión, permitiendo con apertura la exploración de la sexualidad, sin tapujos.
- un funcionamiento de equipo donde ambos obtienen ganancias y no compiten profesionalmente.
- y finalmente fuerza y estabilidad para superar las crisis personales y económicas, para no dejar cuentas pendientes ni excluir a la pareja de las decisiones.
Es verdad que no es fácil estar en pareja pero tampoco imposible!
