Sin rótulos ni etiquetas se puede comprender y empatizar. Es imperdible este video publicado por Fundacion Orange. En él, puede escucharse a una niña describir a su hermanito, sin mencionar que es autista.
El autismo pertenece al grupo de los trastornos del desarrollo y es más común en varones que en mujeres. Como características principales, presenta dificultades en la comunicación (verbal como no verbal), intereses limitados, estereotipados e inusuales y escasa interacción social.
Los niños con autismo, desde muy chiquitos, son indiferentes y responden poco o nada al estímulo que le ofrecen las personas; parecen replegarse en sí mismos y tienden a concentrarse obsesivamente en ciertos objetos. No logran empatía y sus habilidades sociales son nulas o restringidas, no comprenden códigos. Evitan el contacto visual y no responden a su nombre. Además, comienzan a hablar más tarde, no dicen “yo” y no saben jugar con otros chicos.
Suelen tener comportamientos repetitivos y destructivos como aletear sus brazos, hamacarse o lastimarse. Son sensibles, más bien susceptibles, al ruido o al tacto.
Los criterios para realizar el diagnóstico son:
• Juego creativo y social nulo o limitado
• Escasa habilidad para entablar vínculos con los pares
• Habilidad limitada para iniciar o mantener una conversación
• Lenguaje estereotipado, repetitivo o bizarro
• Intereses restringidos
• Inflexibilidad y apego a rutinas específicas
• Preocupación por los objetos
El tratamiento incluye medicación y terapia conductual orientada a intervenir sobre los síntomas específicos; se utilizan técnicas de modificación de la conducta.

Escribir un comentario