Las primeras consultas de los pacientes están cargadas de queja, problemas y cuestiones que quieren modificar.
Me sorprendió hace poco, cuando llegó A (lo denominaré así) y me dijo "no quiero saber nada de los problemas, vengo a buscar soluciones". Enseguida pensé, estuvo leyendo sobre Terapia Centrada en las Soluciones!
Sí, hay una corriente, parte de la psicoterapia de enfoque sistémico, que plantea la posibilidad de trabajar, de manera tal, que se focalice en las soluciones y no en los problemas. Su idea principal es ayudar al cliente a que movilice sus propios recursos para alcanzar los cambios que se propone.

El terapeuta facilita que el consultante se narre historias nuevas como forma de acceder a diferentes posibilidades de acción y solución de cara a las dificultades.
La TCS basa sus fundamentos en el constructivismo y en el construccionismo social; constituye un estilo de terapia breve desarrollada en el Brief Family Therapy Center de Milwaukee por Steve de Shazer , Insoo Kim Berg y su equipo. Su enfoque fue influido por Milton H. Ericsson y el Mental Research Institute de Palo Alto.
Bajo este encuadre el terapeuta no indaga la historia del problema ni realiza un diagnóstico, no se adjudica el lugar de experto que puede educar, salvar o corregir defectos y no trabaja solamente con los pacientes en forma individual sino que puede citar a cualquier persona de la red social que pueda aportar soluciones.
A muchos psicólogos, esto puede no gustarles pero pregunto, si sirve, ¿por qué no?
Este estilo terapéutico tiene en cuenta la perspectiva de quien consulta, esa forma de contar y contarse situaciones que la persona construye en la interacción social; esas narraciones pueden reemplazarse por otras más útiles o funcionales, no mejores.
Bajo este encuadre, se intenta sustituir la orientación hacia el problema donde está atrapado el cliente por un enfoque que se centra en la solución, es decir, no hace falta conocer el origen o la frecuencia del problema para poder solucionarlo.
El terapeuta confía en los recursos que posee el paciente y se orienta a movilizarlos para que se ayude a sí mismo gracias a "conversar". De esta forma se focaliza en los momentos en los cuales el problema no ocurre- las excepciones-y en los objetivos propuestos, analizando lo que si funciona.

Jacqueline: muy interesante lo que planteas, sobre todo porque es ampliamente coincidente con el enfoque que tenemos en nuestro centro. Precisamente el mes próximo organizamos una Jornada que trata acerca de este tipo de orientación en terapia, y su posible articulación con otros enfoques cercanos.
Tengo la sensación de un encuadre terapéutico y/o focalización del problema para luego proponer o descubrir con el usuaria la solución correcta.
Pero me inquieta sobre todo el diagnóstico. ¿Es que no necesariamente, se necesita una etiqueta para intervenir?
En otras palabras un enfoque basado en el problea una especie de ABP ¿parecido a lo propuesto en MacMaster (1970) Cánada para enseñar a los estudiantes de medicina a encontrar soluciones a problema médicos, pero en este caso abreviado?
Orlando Tipismana Neyra