Me interesó la nota publicada por el diario El País que hablaba sobre los niños maltratados. Es increíble pensar en las cifras (2006) que manejan UNICEF y la ONU: más de 275 millones de niños en el mundo sufren algún tipo de violencia. En España, se realizó una muestra llamada “La huella del maltrato”, donde se pueden observar dibujos hechos por los chicos; tomé algunos que aparecen en el diario, donde claramente pueden observarse los signos de violencia.

Para trabajar clínicamente con chicos que sufren de maltrato, los psicólogos recurrimos a las técnicas proyectivas las cuales en una batería pertinente nos ayudan a elaborar el psicodiagnóstico. Generalmente, los chicos no suelen hablar de sus problemas como los adultos, por eso se trabaja a través del juego para detectar lo que está sucediendo.
Ana Berástegui, psicóloga del Instituto Universitario de la Familia de la Universidad Pontificia Comillas, explica que las víctimas de maltrato pasan por diferentes etapas: al principio miedo, luego culpa y, finalmente, ira (cuando son más grandes).
En el primer dibujo, realizado por una niña de 7 años abusada sexualmente por su hermano de 12 años, se ve un autorretrato “con mirada de vigilancia, subrayada por el tamaño de los ojos; omitiendo o tachando algunos detalles corporales (como la boca) y añadiendo – de forma relevante- genitales masculinos a su figura de niña”.
En el segundo, una adolescente de 14 anos, “pinta a todos los miembros de su familia tocándose entre sí. Ella, a la izquierda del dibujo, siente su cerebro a punto de estallar de tanta presión. El papel aparece muy arrugado, en un rapto de angustia, la niña intentó romper el dibujo, deshacerse de él”. “Ella ha sido víctima de abusos sexuales por su padre, por su madre y por sus hermanos mayores, la chica abusaba a su vez de su hermano pequeño. Desde los 12 años presentaba una conducta en extremo promiscua, síntoma evidente del horror a que había estado sometida. Durante mucho tiempo, la menor no pudo hablar de lo sucedido; el relato de los hechos se hizo esperar”. En dibujo libre, la cría pinta a todos los miembros de su familia tocándose entre sí.
El tercero es un dibujo de un chico de 14 años, maltratado por su madre “ésta aparece como una figura enorme y amenazante, con terribles fauces, sobre el crío, empequeñecido”.
El cuarto, pertenece a un niño de 9 años que participa del maltrato físico y psicológico entre sus padres (con sospecha de que es abusado sexualmente), pinta “un sol dominante y agresivo, que todo lo envuelve, en medio de una furia de colores. Una bestia engulle un cerebro, ante la mirada suplicante de un niño”.
El quinto corresponde a una niña de 10 años, que “sufrió abusos sexuales por parte de su padre desde los seis meses de edad: violada vaginal y analmente. Tras la separación conyugal, la menor se quedó a vivir con él hasta que se desveló el maltrato. Al iniciarse la evaluación psicológica, la cría mostraba trastornos de alimentación, conducta agresiva, pobres relaciones con sus iguales, desconfianza, vergüenza, culpa, pesadillas, rabia y miedos. Representó así a su padre. “Ésta es la tortura que quiero [para él], o peor”, formula la pequeña. Una especie de crucifixión con elementos muy claros: cadenas, flechas, amputación de los genitales, desangramiento…”
Con estos detalles alcanza y sobra…no es nuestro deber cuidar de los niños?

Muy bueno y aleccionador. En nuestro país es muy frecuente este tipo de conducta violenta. El problema es que las estadísticas no son confiables. Regularmente son ONG las que publican.
Saludos cordiales
Orlando Tipismana
Lima - Peru
Excelente articulo, donde puedo contactar para mas informacion sobre la tecnica utilizada.
y en donde puedo encontrar el articulo completo