Acerca de marcar límites

La empresa de marcar los límites a los chicos no es nada fácil; en muchas ocasiones, se complica aún más poder utilizarlos con los otros grandes (supuestamente adultos) y ni que hablar en delimitarnos a nosotros mismos. Comencemos por pensar qué son los límites.
Los límites implican reglas o pautas que regulan la conducta y discriminan lo permitido de lo prohibido. La ley necesita de una autoridad que la ejecute, la cual sirve para frenar, proteger y advertir además de sancionar frente a la transgresión. Otra función de los límites es demarcar fronteras, construir un perímetro al espacio personal, determinando el lugar que corresponde a cada uno, la función, los derechos y la jerarquía.
La incorporación de reglas en el niño y la implementación por parte de los padres es una tarea facilitada por algunos elementos como:
1. el acuerdo que tenga la pareja con respecto a las normas y sanciones,
2. la regularidad en la crianza, es decir, estar presentes en forma estable,
3. la flexibilidad, que permite a los padres acomodarse a las circunstancias y a la etapa evolutiva del niño sin pasar por inestabilidad o rigidez,
4. la coherencia que va en contra de que haya contradicciones u oposiciones entre los padres a la hora de marcar límites (deben ser congruentes en la transmisión) y, por último,
5. la consistencia, como elemento que posibilita solidez en el sostén de las normas y por lo cual se hacen creíbles para el chico.
Los padres logran ser efectivos en poner límites a los chicos cuando trasmiten con energía, decisión, firmeza, coherencia y contención. Si se ríen mientras retan, ambos dan sanciones diferentes o se desautorizan frente a los hijos entonces, confunden y ofrecen un doble mensaje a sus niños. Cuando les pegan para educar, muestran debilidad e inmadurez además de falta de control.
Cuando los padres se descontrolan el hijo también lo hace y cuando estos papás no reaccionan, los chicos solo buscaran más formas de provocarlos.
Los chicos se sienten seguros cuando saben que pueden apoyarse en adultos que los contienen.