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Octubre 27, 2006

Liderazgo: fenómeno social

liderazgo.jpg En cualquier grupo, sea de trabajo o no, naturalmente puede surgir un lider (en otras ocasiones, puede ser designado), esto se debe a que el liderazgo es un fenómeno social y emerge del intercambio interpersonal. ¿Qué significa ser lider?

Parece que ser lider implica generar influencia sobre los demás y eso nos remite al poder (Foucault!!), el lider puede dirigir a otros a través de su poder, sea este intelectual o afectivo; ahora bien, yo pregunto, cuándo se convierte en positivo o negativo un lider? cuáles son los valores esperables en un lider?
Como cualquier persona tendrá virtudes y defectos, pero deberá intentar siempre alcanzar un objetivo en común a través del esfuerzo grupal, motivando a los semejantes con respecto a la tarea e incentivando el desarrollo individual de cada integrante. Considero que así se definirá a un lider positivo, muy distinto al lider negativo quien será autoritario y opresor, falto de empatía y capacidad de escucha además de saboteador de la tarea.
Las características necesarias para ser lider serán:
Integridad: ser confiable y transparente
Congruencia: decir-hacer consistentes que conllevan credibilidad
Compromiso con el equipo: integración y contribución positiva con los otros
Comunicación: asertividad y claridad en la transmisión
Influencia: capacidad para conciliar y alcanzar acuerdos
Conducción: asignar tareas, evaluar y desarrollar al grupo
Carisma: poder utilizar con compromiso los recursos del grupo para que este crezca y obtenga beneficios
Humildad: no sentirse superior a los demás y respetar, gracias a lo cual será respetado también
Firmeza: es fuerte y seguro de sí, ayuda al grupo a mantenerse estable y confiado
Delegar y Organizar:hace que el grupo se sienta reconocido e incentivado para salir adelante ante las dificultades, administrando tareas positivamente.

Octubre 19, 2006

Del estrés al Burnout

Cuántas veces escuchamos decir "estoy estresado"? Hoy, en el siglo XXI, es un comentario común y evidentemente el ritmo de vida vertiginoso ayuda a que la gente se sienta así. Es válido describir que hay distintos niveles de estrés, el pico máximo es el sindrome de Burnout. Veamos algo, a modo de comedia, para reírnos y no estresarnos, después pensemos con seriedad.

El estrés es normal cuando nos sirve como la mínima tensión que nos moviliza a la acción, de hecho es una señal de alarma que favorece que nos defendamos ante distintas situaciones.
Cuando las demandas que provienen del ambiente o las presiones que nos imponemos individualmente superan nuestra capacidad de reacción, entonces nos estresamos (distrés para ser más correctos) y surgen manifestaciones psíquicas y físicas. Entre estas manifestaciones podemos encontrar: angustia, irritabilidad, desgano, ansiedad, fatiga, insomnio, alteraciones de la alimentación, taquicardia y varias más.
El pico máximo de este proceso es el Burnout, que se define como "agotamiento físico o emocional intenso" resultado de un estado de estrés o frustración prolongado en el tiempo.
Cuando se llega a esta situación entonces las personas sienten aversión hacia el lugar de trabajo, inluyendo la función, los pares o jefes. La sintomatología es tan grande que el desempeño disminuye, baja la productividad, comienza el ausentismo y pueden dispararse depresiones, enfermedades físicas crónicas y adicciones.
Dentro de las causas se pueden nombrar la falta de reconocimiento, el miedo al despido y la sobreexigencia, entre otras.
El burnout se puede superar incorporando un tratamiento interdisciplinario que mejore la calidad de vida: espacio terapéutico, sana alimentación, actividades placenteras y ejercicio físico. En cuanto al trabajo, la comunicación asertiva con las personas más allá de su plano jerárquico, la administración del tiempo, pedir soporte cuando es necesario (desterrar la omnipotencia) más la planificación realista de las tareas, son los pilares para evitar este horrible sindrome.


Octubre 11, 2006

La clínica de niños

niños.jpg Qué espacio difícil, no?
Estamos acostumbrados a un paciente, cliente, consultante o como quieran decirle... que habla! cuenta lo que le pasa, lo que le molesta y le genera incertidumbres.
La clínica de niños no es así de fácil y menos el trabajo con su familia!

El trabajo con chicos implica un proceso más largo en la evaluación diagnóstica. Necesitamos una o dos entrevistas iniciales con los padres para recolectar datos de la historia del niño (algunos colegas utilizan más de dos); desde ese momento podemos observar las apreciaciones parentales, la interacción de la pareja, los rótulos y las soluciones intentadas frente al problema.
En la primer entrevista con el niño hay muchas cosas por hacer: caerle bien, resultarle simpática y nada aburrida. La empatía es el hilo conductor de esa sesión para poder forjar un vínculo que fomente la expresión a través del juego, de las técnicas psicodiagnósticas y también la charla según la edad. El terapeuta pone el cuerpo en todo momento, hay más desplazamiento en el espacio y más movimiento que en la sesión con adultos. La diversidad de materiales es importante para poder "interesar" al niño en el intercambio, según sus gustos. Por eso, les digo a los padres que para la primer entrevista el chico traiga un juego de su preferencia.
A pesar de que algunos padres conocen bien a sus hijos, muchas veces nos encontramos con alguien bastante diferente de la descripción proporcionada por sus padres...qué pasó? cómo sucede algo así?
Parece que se produce un desplazamiento, no? se desplaza hacia el niño la problemática de los padres, es decir, el niño se hace cargo de aquello que los padres no pueden hablar. El síntoma expresa algo y cumple con la función de proteger a la pareja parental o a alguno de los padres.
Hace unos años atrás, consultaba una mamá porque su hijo tenía 5 años y había comenzado a preguntar por su papá, lo notaba irritable y nervioso. Ella era madre soltera y no sabía que decirle ni como explicarle, sin embargo, a medida, que pasaban las sesiones con Juani, él me contaba que "estaba triste porque su mamá estaba sola y no tenía un novio"! En esta forma sencilla y que sucede pocas veces, podemos ver cómo los niños pueden quedar entrampados en el malestar de los adultos desarrollando conductas poco funcionales. No hay que dejar de confiar, en el amor de sus padres, hay que invitar a los papás a participar activamente en una dinámica que les proporcione bienestar a todos.

Octubre 5, 2006

Adaptabilidad al cambio

cambio.jpg
El mundo en el que hoy vivimos y las organizaciones en particular, están constantemente enfrentándose a cambios. En ocasiones, esos cambios se van dando en forma paulatina, sin embargo, en otros, se producen de manera brusca e imprevista. Es evidente que la convivencia con el cambio es imposible de evitar; sin embargo, lejos de considerarla una dificultad, se la puede tomar como incentivo para dar cara a los desafíos y mostrar empuje.
Dentro de las competencias de los recursos humanos, hay una básica y necesaria en diferentes funciones a desempeñar por los individuos dentro de la organización, ella es la adaptabilidad al cambio.

Todos los cambios contextuales y las distintas variables que propone el entorno influyen en la persona; cuando se trabaja surgen nuevas responsabilidades, objetivos diferentes, mudanzas, jefes y compañeros que no se conocen.
Estos cambios siempre generan cierto nivel de stress y ansiedad que se irán diluyendo a medida que la gente se familiariza con la actividad o con el intercambio de los nuevos vínculos; esto se debe a que se va perdiendo el miedo a lo desconocido.
En el polo negativo, la ansiedad puede ser tan grande que el individuo no puede acomodarse a una situación diferente y termina quedando relegado a una actividad monótona, rutinaria y poco motivadora. En el polo positivo, el cambio es visto como una oportunidad de crecimiento y desarrollo, que incentiva y amplía nuevas perspectivas y visiones, tanto de lo personal como de lo empresarial.
Prepararse para el cambio, haciendo un reconocimiento del terreno e implementar acciones con flexibilidad -otra competencia que va de la mano con la adaptabilidad- generan un mejor rendimiento y nivel de producción.
Es importante reconocer los beneficios del cambio, sacarlo del rótulo de "problema" y convertirlo en "oportunidad de desarrollo"; en definitiva, gestionar el cambio puede ser un desafío motivador que impulsa posibilidades de crecimiento; tanto individuales como de equipo.