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Julio 30, 2006

La perspectiva en Rorschach

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Técnicamente, la perspectiva es una construcción geométrica que consiste en proyectar el espacio tridimensional en una superficie plana. En la técnica del Psicodiagnóstico de Rorschach, el concepto de perspectiva ha tenido una evolución que comienza azarosamente con el mismo Rorschach; la única mención que hace, es cuando analiza el conocido caso de Oberholzer. Las elaboraciones teóricas posteriores a Rorschach dieron cuenta de la posibilidad de percibir la tercera dimensión a partir de dos modalidades, dando, cada autor, significaciones diferentes, y hasta opuestas para cada una de ellas, ya sea que el sujeto se valga del claroscuro o bien que no lo tenga en cuenta para percibir la tercera dimensión. Es así que se considera al determinante claroscuro de perspectiva, FK y al fenómeno especial, Perspectiva Lineal.

Después de muchos años de práctica y estudio de la técnica, hemos observado que los sujetos pueden percibir la perspectiva utilizando tanto los claroscuros como las líneas que aparecen en las manchas. Esta observación nos permitió arribar a la conclusión que la aprehensión de profundidades, volúmenes, distancias, planos remite siempre al mismo proceso que es la construcción de la perspectiva a partir de las leyes que la rigen. Si bien el claroscuro representa la manera más específica para representar la profundidad, debemos destacar que en la base del claroscuro, necesariamente, está implícita una estructura geométrica que permite la identificación de dicha profundidad. Para comprender esto, nos apoyamos en la obra de Leonardo, “Estudio de drapeado” y "Tratado de la pintura". Investigando estas cuestiones, comenzamos a preguntarnos: si las líneas operan para delimitar la difuminación, ¿por qué no pensar que también pueden operar por sí mismas?, ¿por qué quitar la riqueza que implica la percepción de la espacialidad tridimensional porque la persona la describa mediante líneas y planos en lugar de hacerlo por el claroscuro?
Luego de realizar este estudio y pulirlo con casos con mis compañeras de ruta Ro, pude terminar mi intuición de varios años atrás: la perspectiva siempre es un determinante, sea construida por líneas o por diferentes tonos. Junto con Marta Guberman y Patricia Regueiro tengo el placer de presentar este trabajo en el XIII Congreso Latinoamericano de Rorschach que se realizará en Perú desde el 2 de agosto de 2006.
Para aquellos que se sientan interesados, les muestro la presentación resumida.

Presentacion en PPT

Julio 23, 2006

XIII Congreso Latinoamericano de Rorschach y Métodos Proyectivos

Del 2 al 5 de agosto de este año, se llevará a cabo en el campus de la PUCP el XIII Congreso Latinoamericano de Rorschach y Métodos Proyectivos, evento que presentará nuevos temas en el campo de la teoría y de la investigación, cuestionamiento de experiencias y el uso de las nuevas tecnologías en el área.

Este Congreso está organizado por la PUCP y la Sociedad Peruana de Rorschach y Métodos Proyectivos, con el auspicio de la Sociedad Latinoamericana de Rorschach (ALAR) y la Sociedad Internacional de Rorschach y Métodos Proyectivos, y el apoyo de la UNMSM y la UNIFE.

Esta edición tendrá como sede la ciudad de Lima (Perú), que hereda la posta tras el anterior congreso de Montevideo en el año 2003. De este modo, el XIII Congreso Latinoamericano de Rorschach y Métodos Proyectivos, a desarrollarse en las instalaciones de la PUCP, reunirá a especialistas de diversos países latinoamericanos y europeos, buscando promover la investigación psicológica y los programas de prevención, evaluación diagnóstica e intervención en el campo de las pruebas de personalidad desarrolladas en el Perú y a nivel internacional. Además, el Congreso será motivo para establecer vínculos entre las organizaciones y los profesionales participantes, para facilitar la colaboración en proyectos de interés común.

Julio 22, 2006

Los 10 años de la Escuela Sistémica

El viernes pasado se realizó un Ateneo Especial en la Escuela Sistémica para festejar sus primeros 10 años. El encuentro tuvo un matiz afectivo que apuntaba a recordar sus comienzos y la forma en que fue creciendo. La institución cuenta con reconocimiento debido a que sus profesionales trabajan con seriedad y compromiso, teniendo como pilar el trabajo del vínculo terapéutico a la vez que el lugar del terapeuta.

Rodriguez Ceberio y Serebrinsky, fundadores y directores de la escuela, conversaron en forma amena y emotiva, dejando que todos los presentes y el staff (del cual soy parte) participara activamente en los comentarios y recuerdos. Contamos con la presencia de Deschamps, Marita, la asistente en jefe y Fabi, la co-fundadora favorita.
Para cerrar de manera divertida, pasamos a un chin chin y a unos sandwichitos, que alegraron la velada.

FELIZ CUMPLE ESCUELA SISTEMICA!!!!

Julio 15, 2006

La complejidad en el espacio terapéutico

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A medida que se fue ampliando el conocimiento sobre los procesos terapéuticos, las técnicas para abordar a los consultantes fueron variando y complejizándose. La mirada contextual de los hechos y aquello que contaban los pacientes, generaron una observación que se extendió de lo individual a lo social, surgiendo así la terapia familiar. Inclusive los terapeutas fueron dejando atrás la modalidad fría, distante, interpretativa y “por fuera del sistema” para tornarse más comprometida y proactiva, constituyendo parte importante dentro del sistema.

De estas apreciaciones nace la idea de que el proceso terapéutico, es un proceso en construcción continua entre dos sistemas: Terapeuta-Consultante/s. El diálogo que mantienen construye sentido y su relación, su encuentro, va modificándose en la conversación, en la interacción misma. Por esto es que las historias que nos cuentan son un producto conjunto de los que consultan y el terapeuta; y si trabajamos con el equipo detrás del espejo o con un supervisor, también afectarán la construcción.
Evidentemente, las conductas del cliente y del terapeuta están en conexión de manera recursiva; lo que hagan o digan es a la vez causa y efecto de todo lo que acontece en el espacio terapéutico.
La descripción que esgrime el terapeuta sobre el sistema que consulta, implica establecer distinciones, realizar observaciones, dando lugar al circuito recursivo: acción y percepción, descripción y prescripción, representación y construcción, todas ellas entrelazadas. Estamos en condiciones de afirmar que en terapia el terapeuta y el cliente, de modo conjunto, tejen historias.
Como terapeutas, cuando nos consulta una familia, necesitaremos distinguir la secuencia recursiva de acción de los episodios que cuentan a fin de reconocer el circuito problemático y planificar una intervención correctiva. Cuando el sistema (familia) se siente alejado del equilibrio e inestable, se vuelve más sensible a la información y pone en marcha mecanismos para autocorregirse, pone en marcha procesos para disipar la información, entre ellos, el síntoma. Cómo este último no es suficiente ni funcional, la familia realiza una consulta terapéutica a la cual el terapeuta responde brindando información y generando entropía –desorden- en algunas ocasiones; en definitiva, el terapeuta continúa alejando al sistema del equilibrio y facilitando la autoorganización. Lo que la familia ve como complicación –síntoma, estructura disipativa- el terapeuta lo ve como un emergente que remite a la complejidad del sistema. A nivel de intervenciones, debemos ser muy cuidadosos con las acciones, ya que cambiar las pautas de organización de la familia puede llevar a la destrucción del sistema (cismogénesis). Por más que observemos diferentes comportamientos entre los miembros, prevalece una pauta de organización; las familias mantienen la estabilidad a través de la retroalimentación, por eso, un sistema familiar que dura es autocorrectivo.
Al consultar, el sistema demanda algo paradójico, ya que plantea la necesidad de cambiar y, a la vez, desea estabilidad; un sistema que viene a consulta, es el que está en estado problemático o desbalanceado y que ha dejado de generar su propia corrección, además uno de los intentos de reajuste es justamente la conducta sintomática. Los miembros interconectados del sistema, se modifican para mantener la estabilidad como tal, con un precio alto: el síntoma. El terapeuta tendrá que sumarse al sistema, promoviendo conductas autocorrectivas, deberá impulsar una retroalimentación que posibilite la autocorrección del sistema (de amplificaciones y fugas).
Los sistemas de tanta complejidad, como las familias, luchan contra los factores que interfieren en su organización y apuntan a su disgregación, a través de su capacidad adaptativa para crear soluciones a sus problemas.
en la actualidad, que la psicología tenga en cuenta a la complejidad facilita una actitud abierta, creativa, constructiva y activa por parte del terapeuta, que permite “multidimensionar” (valga mi neologismo) los sistemas que consultan teniendo en cuenta todos los factores de influencia posibles además del azar. Hay conceptos que comienzan a ser necesarios para acomodarse al escenario actual, ellos son: cambio, vínculo, dinámica no lineal, emergencia, devenir, azar, espacios de posibilidad, entre otros.

Julio 1, 2006

Sobre conocer el conocimiento

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Qué es la epistemología? Cómo conocemos lo que conocemos? Sólo para empezar a responder, el recorrido es grande...Bateson es un buen estímulo!!!

Las raíces etimológicas del término Epistemología proceden del griego episteme (conocimiento) y logía (estudio). La epistemología estudia la naturaleza y validez del conocimiento. También ha sido llamada Teoría del conocimiento (por teóricos alemanes e italianos), o gnoseología (por franceses) y, en las últimas décadas, ha sido conocida como filosofía de la ciencia. La epistemología enfrenta una dificultad primordial que es saber cómo podemos tomar como verdadero nuestro conocimiento, siendo “verdadero”, la representación verdadera de un mundo ontológico, el mundo en sí antes de que lo conozcamos.
En psicología, el terapeuta es el sujeto que intentará conocer a la familia, la pareja o el individuo consultante; estos se volverán su objeto de conocimiento y más adelante podremos decir que el conocimiento mutuo será una co-construcción. Así fue que me orienté al constructivismo. Uno de los supuestos básicos del constructivismo, es que lo que sabemos y creemos es fruto del lenguaje con que comprendemos y transmitimos nuestras percepciones y que, sobre una misma realidad, pueden darse diferentes puntos de vista, todos ellos igualmente válidos.
Al hablar, vamos creando la realidad junto con nuestros interlocutores. Así es como, sobre la base de nuestra biografía, creamos y modificamos nuestra identidad, que retocamos permanentemente en virtud del contexto, de las circunstancias de nuestra interacción y de las características y expectativas de nuestro interlocutor. El constructivismo intenta ser una manera de enfocar y reflexionar, no una descripción precisa; genera hipótesis y no hace afirmaciones absolutas sino que describe los hechos que experimentamos o vivenciamos. No niega la realidad pero sabe que no hay una absoluta, sugiere una forma de pensar esa realidad y al mundo; nos facilita el análisis de las variables que conforman nuestra realidad, la que construimos a partir de la experiencia. Conocer no es una reproducción fiel de una realidad independiente del que conoce. Construir el conocimiento no es encadenar diferentes causas sino realizar el movimiento circular de observar y pensar. Por esto, en psicoterapia, el psicólogo construye a partir de lo que le dice el paciente, siempre es subjetivo y filtra a través de su propio modelo; de hecho, su epistemología favorece a determinar la relación con el paciente que trata.
Para hacer un recorrido epistemológico, podríamos afirmar que del universo newtoniano, las filosofías cartesiana y kantiana, alcanzaban y sobraban, para legitimar los conceptos que provenían de la mecánica, la óptica o la dinámica. Los clásicos buscaban poner orden al universo, querían controlar el desorden, reduciendo todo a los simple y esencial.
Las aperturas realizadas en la termodinámica y la auto-organización obligan, por su parte, a repensar no sólo la función y la naturaleza, sino el mismo sentido de la actividad filosófica.
Mientras que la ciencia clásica se centraba en el estudio de los elementos que componen la realidad, los estructuralistas miraban las interrelaciones que se establecían entre los elementos que componían dicha realidad. Más allá de ellas o en una forma diferente, la perspectiva sistémica se volvió hacia el contexto, no sólo analizando la estructura sino también la cualidad del sistema estudiado.
Los planteos teóricos actuales generan novedades con respecto a pensar la epistemología, diciendo que lo simple no es la base de reducción de la complejidad a la vez que tampoco debemos reducir lo complejo a lo complicado.
En los últimos tiempos se ha ampliado el uso del término Ciencias de la Complejidad para referirse a todas las disciplinas que hacen uso del enfoque de sistemas. En general, las estas ciencias comparten las siguientes características:

• los grupos interdisciplinarios de investigadores han explorado los aspectos invariantes de la complejidad y los sistemas fuera de las fronteras establecidas entre los distintos campos del saber.

• estudian la estructura (interconexión entre componentes) y su importancia en el comportamiento de los sistemas.

• acentúan el carácter de totalidad o unidad global de los sistemas.

• manejan aspectos no materiales de los sistemas, aquellos que tiene que ver con información, comunicación u organización.

• suelen trabajar con sistemas abiertos, aquellos que intercambian materia, energía o información con el entorno, donde es importante la interacción con el observador.

La teoría de la complejidad (caos), apunta al proceso y no al estado, esto es, se ocupa de explicar los comportamientos en sistemas dinámicos, no lineales.
Pero, ¿qué significa complejo?
El término ‘complejo’ viene del latín “complexus” que se deriva del verbo ‘complector’, que significa abrazar, lo que está tejido en conjunto, entrelazar o envolver. Rápidamente podemos pasar al sentido de contener muchos elementos mutuamente relacionados y, por eso, se le toma luego como lo contrario a lo simple, a lo sencillo, a lo que puede ser observado independientemente de otras cosas.
Hacer una observación de los hechos, tratando de tener en cuenta todas las variables emergentes, implica desarrollar un pensamiento complejo que va a tener por objetivo desafiar al entramado, a la danza de interacciones y a los fenómenos aleatorios de la situación estudiada.A pesar de que todos deseamos reducir todo a fórmulas simples para comprender y explicar lo que ocurre a nuestro alrededor y en nosotros mismos también, no queda otra posibilidad que enfrentar el desafío de la complejidad. Sin ánimo de refutar el determinismo, la necesidad de orden y certeza, debemos saber que éstas características son insuficientes. Complejidad no implica completud, el pensamiento complejo sabe de antemano que siempre hay incertidumbre.