Y el año llegó a su fin...y otra vez, surgen expectativas para el nuevo año que comienza.
Cuántas fichas le ponemos al 2012? muchas..., me parece mejor ver qué actitud le pondremos, de cuánta garra y energía dispondremos, en definitiva, decisión y acción para alcanzar bienestar y permanecer más tiempo felices.
No vienen mal las vacaciones, además de espacio para plantearnos reflexiones y metas.
Por mi parte, voy a descansar un tiempo.
Un excelente 2012 para todos!
Nuevos hábitos para un nuevo año que se avecina. Es fácil decirlo pero no es fácil lograrlo.
Acá una guía básica de pasos, para ponernos objetivos y obtener resultados: simple, obvio, entendible, razonable, positivo y realizable.
Dicen que no hay grandes problemas sino personas chiquitas...
En el siglo XXI parece que lo más importante es la imagen narcisa de perfección y un estado de felicidad constante?.tareas titánicas si las hay, requieren de dietas, peluquería, operaciones, libros de autoayuda, sesiones de coaching, talleres diversos y la infaltable, industria farmacéutica.
Es así que en este universo de caritas felices y bellas no hay mucho lugar para la tristeza, las penas o la insatisfacción.
Si estas absolutamente satisfecho, no hay motivos para mejorar, para cambiar o para esforzarte, de este modo, la vida genera poca motivación e interés.
Así, con los mandatos de esta cultura, cualquier ánimo bajoneado, se caratula de depresión, cuando en verdad, se trata de situaciones de vida frustrantes y comunes en los ciclos vitales. A veces, pasamos por golpes emocionales fuertes e inesperados que generan ansiedad, desazón, tristeza y sentimientos negativos no? Acaso no es esperable? No se necesita cierto tiempo de elaboración y recuperación? Por qué tomar directamente un antidepresivo? En definitiva, replegarse por cierto malestar es positivo ya que corresponde a una forma de supervivencia que nos aleja del peligro mientras pasamos la situación dolorosa, de hecho, también es una forma solicitar ayuda en el ambiente.
Entonces, reacciones de este tipo son saludables, esperables, comprensibles y requieren de ser atravesadas para aprender a menjarnos en situaciones nuevas; el duelo es necesario, en cambio, sobreadaptarse para mostrarse bien y encajar, no.
Si alguien está mal y llora, parece leerse como debilidad o intentos de manipular, sin embargo, la no expresión emocional se asocia a las enfermedades autoinmunes, a las psicosomáticas, al estrés y a la ansiedad.
Las personas que no tienen capacidad para expresar sus sentimientos incrementan su angustia y tensión; sufren de alexitimia, es decir, la incapacidad para identificar y expresar emociones positivas como negativas. Etimológicamente, es una palabra del griego: A (sin), LEXIS (palabra), TIMIO (afecto). La alexitimia es un trastorno que afecta a muchos más varones que mujeres, cursa con distintos malestares físicos como migrañas, palpitaciones o síntomas gastrointestinales que son el reemplazo a emociones que no pueden expresarse.
Y si no piensen en mi querido Dr. House!!
La fibromialgia, conocida como la enfermedad invisible, es un trastorno reumatológico (no psiquiátrico) que se caracteriza por el dolor generalizado crónico y por la fatiga (cansancio). Las personas que la sufren, poseen “puntos hipersensibles” en el cuerpo tales como la espalda, el cuello, los hombros o las piernas y, al ser presionados, duelen.
Las causas de este trastorno son desconocidas, pero si hay factores relacionados como acontecimientos traumáticos o estresantes, antecedentes de maltrato infantil y enfermedades previas.
En general afecta a las mujeres en edad madura, a partir de los 30 años y, ocasionalmente a hombres y niños.
Sus síntomas son:
• Agotamiento
• Disminución del rendimiento intelectual
• Falta de memoria y dificultad para concentrarse
• Sensación de haber perdido agilidad
• Dolor de espalda, cervical, muscular, de cintura y piernas
• Sensación de ardor o quemazón y adormecimiento en extremidades
• Dolor de cabeza, en la sien, tensión en la frente
• Rigidez malestar al levantarse a la mañana
• Alteraciones del sueño: insomnio, sueño no reparador
• Síndrome de vejiga irritable: ganas de orinar frecuentemente
• Síndrome térmico: demasiado frío o calor
Este estado de dolor y cansancio, puede traer asociada ansiedad o depresión. La ansiedad es la respuesta que el cuerpo brinda a situaciones problemáticas pero en la fibromialgia se extiende a cualquier situación. La depresión hace que se valore todo en forma negativa y que se pierda la capacidad de lucha, de este modo el paciente con fibromialgia, se encuentra en un círculo vicioso en el cual el dolor se enfatiza.
El tratamiento de la fibromialgia incluye la visita al médico y los fármacos pertinentes, sesiones de psicoterapia y hacer actividad física.
Hay varias cosas que se pueden hacer para sentirse mejor y evitar frustraciones:
1. conocer tu dolor: aceptar la limitación y evaluar tu dolor en el tiempo, equilibrando los esfuerzos y administrando la energía. De esta manera sabes cuando parar, de cuanta fuerza dispones para no excederte.
2. controla tus tiempos, poniéndote objetivos accesibles que puedas manejar y cumplir. Valora los logros diarios sin mirar lo que no llegaste a hacer, evita la autoexigencia y ánimo perfeccionista.
3. controla la tensión que podes sobrellevar, no exageres. Lo mejor para esto es hacer ejercicio físico y relajarte corporal y mentalmente. La vida no debe girar en torno al dolor, hay que buscar dispersión y distracción.
4. cuidar las posturas corporales, tener especial atención al agacharse, levantar peso, levantarse de la cama o planchar.
5. observar los pensamientos: generar pensamientos positivos, ser tolerante con uno mismo y los demás, mantener la autoestima saludable.
6. reconocer nuestras emociones, expresarlas sin exabruptos.
7. comunicarse de manera clara, dando información concisa, sin quejas, acusaciones o resentimientos; pedir cuando se necesita.
Muchas veces los padres consultan a un terapeuta preocupados porque sus hijos mienten. Preguntan si es esperable que mientan o si en verdad reflejan algún trastorno o problema en particular.
Las mentiras en los niños son comunes hasta determinada edad.
Los niños pequeños suelen mezclar fantasía y realidad pero a partir de los tres o cuatro años comienzan a tener cierta capacidad de diferenciación entre realidad e invención. Cuando alcanzan los seis o siete años ya no deben manifestar este tipo de confusión o mezcla.
Al llegar a la sesión tenemos que intentar hacer una evaluación de la distinción que alcanzan, observando la comprensión que tienen acerca de lo que están diciendo.
Anna Freud diferencia los tipos de mentira de la siguiente manera: inocentes son las que dicen los pequeños cuando todavía no han realizado la completa transición desde el proceso primario al secundario; las fantasiosas son aquellas mentiras para enfrentar una realidad que no toleran y que por lo tanto expresan un deseo, más allá de que puedan ya diferenciar realidad de fantasía y, por último, las delincuentes (demasiado para mi gusto!) que las usan para obtener alguna ventaja, por miedo a la autoridad o para evitar un castigo.
Los niños también pueden mentir para generar una buena impresión en otras personas y de esta manera levantar su autoestima; muchas veces, lo hacen para conseguir algo que desean, para proteger a otros o simplemente porque copian a padres que mienten.
Es recomendable conversar y reflexionar acerca de la importancia de decir la verdad y darles el ejemplo de conductas honestas, elogiando la verdad. Necesitan conocer las reglas (trasmitidas en forma consistente) y saber que si mienten su comportamiento tiene consecuencias. Hay que observar que no obtengan beneficio a través de las mentiras y no hacerles pasar un mal rato delante de otros si los pescaron mintiendo; es bueno no tratar de hacerles "pisar el palito".
Es importante averiguar la o las causas de sus mentiras y a partir de allí buscar la resolución del problema. Si las mentiras persisten y se hacen cada vez más frecuentes podrían existir trastornos del comportamiento. En esa situación se necesitará ayuda profesional.